Del vicio de los colores. El sueño de Leonardo Da Vinci.-.Eduardo Lastres

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Estaba Leonardo Da Vinci (1452-1519) sentado en su estudio milanés, contemplando una serie de retratos que había realizado en la taberna que frecuentaba, cerca de la Catedral, sabiendo que debía seguir pintando la Última Cena (1495-1497) en el refectorio del convento de los Dominicos en Santa Maria delle Grazie, Milán. Trabajo en el que llevaba enfrascado ya casi dos años. Situado en estas estancias, Leonardo dejó caer sus lápices y miró hacia una pared donde colgaba una pintura que había comenzado días atrás. Continuar leyendo…