Pensamos, intuimos, creamos,…-Eduardo Lastres

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El proceso creativo es algo que todos los seres humanos, o casi todos, poseemos.

Otra cosa es cómo se desarrolla en nosotros esta capacidad de realizar cosas fuera de la dinámica común de lo que entendemos son trabajos normales, como construir una casa, hacer zapatos, llevar una tienda de electrodomésticos, etc. La creatividad también puede darse en estos trabajos, de ahí los grandes proyectos desarrollados por gente con intuición para sacar el máximo donde los demás solo ven lo normal, lo que casi todos ven, nada. Pero, en lo creativo de las artes, es ahí donde se da con mayor fuerza ese poder de interpretar las cosas, la vida, desde un punto de vista más amplio, donde la persona puede conseguir realizar trabajos fuera de ese ámbito común. Es el caso de los grandes artistas, creadores del arte, del pensamiento, de la ciencia, del conocimiento humano, incluyendo también a los interpretes de esas artes como actores, cantantes, músicos, bailarines, etc.
Pero fundamentalmente el proceso creativo, en todos los campos del saber, se basa en todo un ejercicio de pensar, analizar, estudiar y, sobre todo, asimilar con profundidad la materia, para conocer de lo que trata, para llegar a tener tal cantidad de conocimiento que podamos procesar diferentes teorías, combinarlas, con el objeto de conseguir importantes logros en la creación, el último fin en la carrera de todo artista y creador. Y en este proceso de trabajo y estudio, lo que llamamos intuición es la clave. Pero qué es la intuición. La intuición también es algo que poseemos todos los seres humanos, pero su desarrollo o frustración depende de la naturaleza de nuestra personalidad y de nuestra voluntad. Porque la intuición bebe de ese fondo de saco, disco duro o memoria externa, donde están acumulados millones de datos que hemos recogido a lo largo de nuestra vida. Lo importante es lo que hagamos con esa información.
En este conjunto de datos acumulados están muchas de las posibilidades que, aunque en un principio no las sepamos interpretar, nos llevan a determinadas conclusiones, a seguir unos caminos y no otros. Y esa elección tiene que ver sobre todo con la inteligencia de la persona, con el ser capaz de interpretar los diferentes datos y sus posibles soluciones que, aunque en principio parezcan ilógicas, son las que trascienden al conocimiento normal humano.
Este trabajo, por llamarlo así, de la mente establece singularidades, prioridades, decidiéndose por determinados factos, teniendo en cuenta que entre los datos acumulados, en nuestro disco duro, debemos poseer suficiente información como para poder interrelacionar unos hechos con otros. La falta de datos daría como resultado una intuición más pobre y, por lo tanto, menos investigadora, con menores posibilidades de llegar a conclusiones realmente fuertes. De ahí que la acumulación de información es una de las claves de la intuición, sin ella el proceso intuitivo no podría realizar avances. Otra de las características de la intuición está en que los datos acumulados sean de diferente signo, o vengan de experiencias sobre una gran diversidad de materias, técnicas y conocimientos. Con ello se consigue que no contemplemos el problema desde una sola perspectiva sino en toda su globalidad del conocimiento.
La intuición o el proceso intuitivo no tiene nada que ver con la edad aunque es evidente que los años pueden darnos un mayor numero de datos, pero como siempre estos datos deben ser analizados, contrastados y entendidos, y esto no se logra por la edad sino por un proceso intelectivo. De ahí que personas jóvenes, habiendo estudiado y analizado determinados conocimientos en cuanto a diversas materias, haya llegado a unas importantes conclusiones. Este fue el caso de Rimbaud que desarrolló todo su proceso intuitivo creador, cuando ya a los once años era capaz de leer en latín y griego a los clásicos. O el de un Picasso muy joven, capaz de reproducir con una maestría absoluta, muy por encima de su edad, aspectos de la realidad que desde niño practicó con el ejercicio junto a su padre. Picasso siguió toda su vida trabajando en un proceso sistemático y de análisis del arte universal de todos los tiempos y culturas. Quizá es uno de los pocos artistas que ha sido capaz de investigar todas las modalidades de arte, aprendiendo y sabiendo en todo momento cuáles eran las causas por las que el dibujo, la pintura, tomaba determinadas formas, o se construía a partir de terminados cánones. Un ser que podía mantener en su cabeza todo el compendio del arte universal.
También los poetas son personas que de alguna forma resuelven su creatividad, dan luz a las palabras, por medio de la intuición, de un registro mental que no tiene una causa concreta, precisa, creada por una profunda sensibilidad que tiene como base, el suficiente conocimiento de toda la poesía anterior, sobre todo hasta el siglo XX por las nuevas formas de concebir la poesía.
Personas intuitivas las hay, podemos ser todos, si somos capaces de acumular conocimiento y buscar el entendimiento de las grandes preguntas que conforman nuestra cultura, enriqueciéndonos con toda la información posible que podamos encontrar y asimilar.

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