¡AY SANCHO! – Eduardo Lastres

¡Ay! Sancho, no te pongas malito, pues cuando enfermas, si además es del culito, te sientes el ser más insignificante que existe. Pues tu ya sabes de mis males, y de cuán enfermo torpe soy; que la enfermedad es la peor historia que puede acontecernos y que en manos de médicos y enfermeros, somos puro lobanillo, como mariposas en sus manos. Así que Sancho, cuídate mucho, pues tus hijos y tus nietos te necesitan más que yo, y a ellos, y por ellos debes permanecer saludable. Que, como dijo el buen sabio, -convenimos en cuidarnos para vivir muncho en la vida-.

por Eduardo Lastres

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